El Mundo Interno

La física cuántica nos ha comprobado que la materia, como sólido, no existe; que el espacio y tiempo de la física clásica son obsoletos; que el concepto de Newton de causa y efecto, en el mundo micro, no es realidad; porque nuestros cinco sentidos solo abarcan un lado, el conocido.

La información sub –atómica nos confirman los estados de “iluminación” que los místicos y maestros han dejado para que el hombre se conociese a sí mismo.

El comportamiento de las partículas sub-atómicas nos demuestra que ellas surgen en un eterno presente, acentuando el eterno presente de la vida de los místicos.

Una de las creencias más fuertes que ha marcado la vida del mundo, y más la del mundo occidental, es la filosofía de Descartes; el dividió al mundo y al hombre en cuerpo, mente y espíritu, incluso creyendo que el cuerpo era materia impura. La división cartesiana es la división de los egos.

El mundo occidental fragmentado a nivel religioso, económico y social, abre sus puertas a Descartes a este mundo. Con su teoría “Pienso, luego existo”, le dio prioridad a la mente por encima del mismo ser.

Gracias a estas teorías se pudo desarrollar el ego en el mundo externo, armándose una cultura de sociedades y poderes, teorías necearías para el conocimiento externo de la vida, pero que no están en concordancia con lo que el mundo micro o sub-atómico plantea, y que, por lo tanto para poder conocer el otro lado de la vida, hay que trascenderla. Este es el paso evolutivo que nos permite conocer el nuevo reino.

El descubrimiento del Nuevo Reino, dado por Buda, Krisna, Jesús, ahora es pronunciado por los físicos cuánticos. Este mundo micro nos obliga a ver la vida, como estos maestros la veían, ya no por fanatismo religioso sino a través de la realidad. Toda la raza humana tendrá que dar este paso.

Los místicos llamaban a la unidad que lo contiene todo “Logos”, los físicos “átomos”. Las filosofías antiguas de otras civilizaciones concebían la vida, con este principio divino, hasta que los hombres con sus mentes dividieron el principio que todo lo contiene, en dioses y religiones, formando la cultura mental programada. La filosofía de Descartes, por su parte, ayudo a que el hombre se identificara con su mente y no con su cuerpo interior, así se le dio a la mente la tarea de controlar todo su cuerpo sin tener en cuenta la consciencia que en el existía, produciéndose desde luego el gran desequilibrio entre lo que la mente pensaba y lo que el cuerpo decía. Este desequilibrio nos muestra el mundo cuadriculado y programado y separatista, ante un mundo con un orden unificado dentro del cuerpo interior.

Este mundo unificado se muestra en los actos más pequeños de nuestra vida, un bocado de pan tiene un proceso perfecto dentro del cuerpo, porque el hombre ahí no interviene. Esto nos hace ver que la vida tiene su propio curso, que cada instante tiene un propósito, que en cada acción hay un orden unificado, siempre y cuando la mente del hombre no intervenga.

En el nivel de la CONSCIENCIA, se puede ver el orden unificado en todo, e incluso se percibe el caos externo de la mente, como parte de ese proceso evolutivo de toda la raza y de todas las especies.

Pero no podemos dar un paso en el proceso evolutivo, mientras que el paso que vamos dejando, no sea totalmente comprendido, conquistado, superado. Son saltos en espiral, que se impulsan, unos a otros, a través de la fuerza de lo comprendido. Cuando a estos movimientos entra la CONSCIENCIA, ella interviene en el proceso, y los ciclos se vuelven más cortos hasta que la consciencia va emergiendo.

“LA CONSCIENCIA LE PERTENECE AL CUERPO INTERIOR, AL SER, LA MENTE A LA CULTURA”

Este gran proceso de la unificación es un ver más profundo, para ir desarrollando la CONSCIENCIA. Esto nos permite percibir cómo el mundo micro maneja los eventos de la existencia en su totalidad, pues cuánticamente no hay separatividad entre las partículas. Se dice que cualquiera que sea el distanciamiento, entre ellas, en el universo no existen por separado; y tienen un orden implicado allí en este mundo interno; así funciona la vida. Se dice que todos los acontecimientos en este mundo micro son atemporales e indivisibles. El nuevo reino del mundo subatómico nos permite ver UN REINO EN INTERRELACIÓN, UNIFICADO,Y VER EL TODO COMO DETERMINANTE DE LAS PARTES, EN ABSOLUTO ORDEN Y CAOS PERFECTO, EN ESTE MUNDO MICRO. La independencia de cada individuo, queriendo, él mismo, marcar su propio destino, se desmorona, pues allí nada funciona aisladamente, allí existe la unificación.

Estar en armonía con este comportamiento micro es CONSCIENCIA. Así el mundo micro nos comprueba la unidad, permitiéndonos ver cómo, de ese todo unificado, salen los sucesos, y ello nos enseña que las polaridades no son aspectos distintos sino componentes de un solo y único propósito. Ni una partícula de este mundo se mueve o se comporta aisladamente sino en colectividad.

Este es, pues uno de los comportamientos de la energía, la unificación.

El hombre que conoce esta fuerza de la unificación, y la comienza a trabajar, jamás será esclavo de ningún acontecimiento externo, porque todas las acciones de la vida parten de esta única realidad “Los acontecimientos no están separados de nuestra propia naturaleza”, esto, en términos filosóficos o religiosos, es una experiencia mística

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