La experiencia del Ser es la transformación que marca las relaciones

A esto vine:  (Novena parte)

Hace unos 20 años atrás escribía para un compartir que iba a tener con grupos en diferentes ciudades, un tema que en esa época todos queríamos saber de qué se trataba; TENER LA EXPERIENCIA DE SER, y aunque el tema era demasiado profundo para ese entonces en mi camino, pues aun no tenía las suficientes vivencias para exponerlo, intelectual y mentalmente lo comprendía y ansiaba vivirlo y experimentarlo, esa era mi única necesidad, así que escribí lo que comprendía y lo que se rasgaba en mí, como anhelo; hoy necesito expresar ya no lo comprendido sino lo que hoy VEO y en lo que se convirtió mi vida; antes entendía, luego comprendí, ahora puedo VER lo que es mi recorrido; esto es hasta el día de hoy, y seguirá siendo mi destino cósmico, realizar en la forma la naturaleza de SER; nadie como este ser que les comparte ha defendido tanto la inconsciencia que me mantenía tan envolatada, por un lado el afán en traducir la información que me llegaba hasta querer darle explicaciones lógicas y por otro lado el ansia de SER no me permitía VER; tampoco veía como me marcaria la experiencia de SER las relaciones y el modo de relacionarme.

Ahora comprendo y VEO que aunque bajara a la más profunda oscuridad tal y como en efecto constantemente lo he hecho, en pos de descubrirme en el SER; y aunque el dolor y el miedo me paralizara, siempre estuvo una inteligencia superior a mi naturaleza inferior impulsando mis movimientos, preparándome para el gran movimiento de la experiencia de SER sin imaginarme que esto iba a cambiar para siempre el modo como me relacionaría conmigo misma, con el otro y con el universo. ¿Cuantas veces escuche que el SER era nuestra imagen y semejanza y que yo era su imagen y semejanza, sabía que el SER estaba y que tenía que manifestarse en el devenir del desdoblamiento y esto no lo VEÍA, AHORA LO VEO (nota: Que fuera yo la imagen y semejanza del SER esto es ahora claro para mí, lo que no era claro, ni es claro, era el discurso que escuchaba, que me advertía que el otro me estaba mostraba lo que yo era, esto no lo pude comprender y hoy sé que no es así.

Si se depende aun del cuerpo-mente y de las relaciones externas, o se cree que hablar de la consciencia es ser consciente, o si los deseos del personaje aún siguen envolatándonos en nuestra forma de relacionarnos, es que se quiere acomodar la consciencia a las exigencias del personaje, y se lucha por descubrir al SER pero desde la misma programación o información del personaje; confirmo; no se puede porque aún no hay transformación; y la gran transformación afecta la manera como nos relacionamos; premisa básica para la experiencia de SER.

Todo lo construido, todo lo adquirido, todo lo que compone la naturaleza inferior, todos los pensamientos, todos los sentimientos, todas las acciones buenas o malas deben trascenderse pues es el mismo pulso no humano y no el personaje el que exige esta trascendencia que nos llevará a las verdades más profundas para experimentar al SER.

Publicado en el blog de Emilio Carrillo el 07 de septiembre de 2019

https://emiliocarrillobenito.blogspot.com/2019/09/la-experiencia-del-ser-es-la.html?m=1&fbclid=IwAR24uEc6e49ten0C8ox2eyEgi36nyfd21oKsjCvXu4ZFOyqU01zQQ8JQIfo

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