Los Dones y Talentos

Este aporte que desde mi corazón hago, va dirigido a quienes en su proceso de vida en el momento presente conecten con ello y sientan esa paz que en mi corazón siento.

Permítanme mis amados hermanos compartirles lo que he sentido en mi ser y que está escrito con respecto a los dones en una conferencia que fue dictada hace algunos años en la ciudad de Cali, he añadido algo más que seguramente encaja perfecto para el momento presente, en nuestro propósito de bajar el cielo a la tierra.

Cuando aplicamos nuestros dones, hacemos sin hacer, pues los dones son nuestro potencial divino, nuestra herencia divina, aquello que necesitamos para poner en marcha ésta nueva tierra.

En otros momentos hemos creado un Dios bueno, bondadoso, justo, compasivo, comprensivo, bienaventurado, abundante, lleno de paz, armonía y plenitud, sabio y poderoso sobre cualquier situación humana; Esos fueron para mí los dones que yo sentía debería tener el Dios en quien creía, pero nunca conocí a este Dios.

Ahora en el momento presente, no tengo ninguna duda que todas las decisiones que he tomado, aunque aún no tengo muy claro el cómo, siempre me llevaban a dar pasos en el descubrimiento de éste nuevo estado de vida, en el momento presente siento que sin ellos no podre empoderarme de mi divinidad. Siento que es lo que mi alma ansia, que sin ellos estoy perdida, que mi felicidad está en vivir en ellos en plenitud y que mi plenitud está en ellos y que no puedo amar a nadie sino a través de ellos y que muero por morir en ellos.

No puedo actuar como Dios si ellos no son mi expresión ¿Cómo un Dios puede no tenerlos? ¿Acaso estos dones, no son la propia sustancia de la Divinidad?

Siento que la nueva raza no la componen los humanos que se volvieron buenos, sino los que al haberse conocido vieron de qué estaban hechos y descubrieron sus dones y supieron que ésta es su nueva energía, la nueva vibración, con la cual se manifestaría ese hombre nuevo, el nacido dos veces.

Por eso sé, que los dones son la forma de expresión de la consciencia, no son nacidos en la mente, son de naturaleza Divina y si un ser ya lo expresa, entonces puede expresarse como Dios y lo demás serán detalles

Esto es bajar el cielo a la tierra, es la creatividad de la consciencia, es lo que somos, es la máxima realización que un ser humano experimenta.

Tal vez por este significado Divino, es por lo que al ser humano le cuesta trabajo reconocerse en ellos, y si acaso reconocen algún don creen que deben ocultarlo para no pasar como egos; “Sé que el ego jamás los aceptará, así que solamente en la consciencia se pueden expresar”. Si nosotros ya aceptamos y reconocemos estos dones como parte de nuestra esencia es porque ya los podemos manifestar y nuestro yo Divino se encarga de hacerlo y también se encargará, de que no los capture el ego.

Poner en marcha nuestros dones es haber encontrado el propósito de la vida y dejar que el Universo haga a través de ellos; así el hacer sin hacer se hace una realidad y aquí surge lo mágico me doy cuenta que en cada don yo tengo un talento para expresar, he comprendido por ejemplo que con el don del amor yo tengo el talento para servir, que con el don de la comprensión yo puedo compartir con más sabiduría, he podido comprobar, que aplicando el don de la imperturbabilidad, puedo tener mejores relaciones y voy descubriendo cada día mis talentos a través de los dones que ya están conscientes en mí, así voy descubriendo en cada momento que mi gran poder radica, en el ejercicio de los dones y talentos.

En cualquier área de nuestra vida siempre hay un don para aplicar para que la magia surja, ejemplo: en la familia, la tolerancia, en los negocios, la transparencia, en las relaciones la compasión en los conflictos la paz en el miedo el amor.

Los dones que poseemos y que vemos como nuestro gran potencial se manifiestan en la medida en que nos amamos más, este amor a nosotros mismos hace que mis dones y mis talentos me permitan nuevas conexiones dentro de mi propio cerebro y que modifican de una manera sustancial mi ADN y mi entorno.

Cuando vi que la esencia de mi nueva identidad estaba traducida en los dones y talentos fue cuando sentí más paz y sentí; COMO NO AMARME SI ME HE CONOCIDO.

En ésta etapa de mi vida empecé a encontrar lo que siempre busque en un Dios que imagine fuera de mí.

Solo al haber puesto los dones de mi esencia en marcha es que he podido relacionarme con ese Dios que es yo y que yo soy cuando me permito manifestarme a través de los dones y talentos.

Esta nueva etapa de nuestra vida nos permite vivir en la coherencia con lo Divino con lo Sagrado, con lo mágico, con ésta nueva identidad en la que podemos expresar lo que realmente somos. Me he dado cuenta que cuando utilizo los dones ellos mismos me sacan de la dualidad pues estoy pensando, estoy sintiendo y estoy siendo diferente; ésta es la nueva señal que le envío al universo para vivir mi nueva realidad, en ésta vibración siento que vivo en la nueva tierra. Desde luego haber llegado a este punto ha sido un proceso de muertes y resurrecciones, es el recorrido del mago, del alquimista.

Ahora solo espero lo inesperado y no me conecto con el ansia predecible de la mente.

Me dicen que vivir así es de seres perfectos; solo estoy mostrando al dios que somos y no al dios fabricado por el ego que nunca me permitió aceptar lo que yo soy

“Se necesita mucha humildad para aceptar nuestra nueva identidad”

 

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