Procesos Conscientes

En febrero de 2018 conocí a Ananda. Era la primera vez que escuchaba sobre ella.

Desde ese instante mi vida sufrió un bendecido terremoto, todo se desmorono. Sin embargo, una paz inmensurable comenzó a apoderarse de mí. Compartimos tres días de retiro en las Sierras de Arequita; movimientos intensos, intensos, la gratitud me estaba transformando. No regresamos siendo las mismas personas. Al regreso de Ananda a Uruguay comenzamos un taller intensivo “Abriendo nuevos paradigmas” y los sacudones comenzaron amorosamente de su mano.

El trabajo interior una vez que comienza jamás se detiene. En el 2019 desde Colombia Ananda lidera talleres por Skype, bendecida estoy y cada una de mis células. A través de Rumi expreso lo siguiente: “Hay más gurús impostores y falsos maestros en este mundo que el número de estrellas en el universo visible. Un genuino maestro espiritual no dirige su atención hacia él, no espera que le obedezcan, ni reclama admiración de parte alguna, sino que te llevara a apreciar tu propio ser interior. Los verdaderos mentores son tan transparentes como el cristal ellos dejan que la luz de Dios pase a través de ellos”.

Gracias Ananda, gracias grupo Uruguay.

                                                                                                                   Leticia Artigas

 

Lilananda, no recuerdo cuándo la conocí, siento que fue desde siempre. En calendario gregoriano nos encontramos en el año 2004. Yo estaba muerta a toda posibilidad de consciencia y como lo que es, es, tocó mi corazón. Vivo, en que la siento en MÍ; la vivo hoy, es mi experiencia. Los detalles de mi cambio son parte de un chisme tan delicioso hoy, que arrasaron con el dolor de la negación de entonces y no dejaron rastro. Me gusta compartir los detalles con los seres que comprenden y se han convertido en el nuevo todo que me rodea.

Es usted una experiencia de vida. Sus herramientas son prácticas ejecutables para aquellos seres que decidimos reprogramarnos y renacer. Nacer a una nueva actitud. Con mi cambio interior, mi visión de lo exterior cambió. Siento mi vida plena y armónica en mi presente. He cambiado mi presente en la medida en que he cambiado la forma de evaluar los eventos.
Sus experiencias se respiran y permiten a todo mi ser disfrutar del día con menos miedos, más entrega a mí misma, a mi como dios y a mi goce. El yo permitirme ser yo, hace que mi entorno se convierta en experiencias armónicas conectadas con mi corazón.

La práctica diaria de mi cambio hace que palpe la perfecta armonía de mi corazón con el universo que por ahora aprecio en la dimensión de lo que me rodea. La práctica consiste en seguir difundiéndome hasta que mi cerebro comprenda la inmensidad, se incorpore a mi corazón en totalidad y entonces ser libre.

Desde mi corazón, con amor y gratitud

Maria Inés Riascos – Yian (Ginebra-Colombia)

Conocí a Lilananda en enero del año 2004 y a partir de allí, he vivido una transformación muy profunda, que hoy me hace muy feliz y de la que estoy infinitamente agradecida.

En aquella época, mi vida estaba atrapada en todos los estímulos externos de la sociedad, en el trabajo, las relaciones de pareja, de familia, las relaciones sociales, y en todos los patrones culturales que hemos ido aprendiendo en nuestra socialización. Por diferentes circunstancias de la vida, empecé a cuestionarme esta forma de estar en el mundo y cada vez más, sentí la necesidad de adentrarme en mi mundo interior.

Con mucho amor y paciencia me acompañó en todas mis experiencias aquí en Colombia, me orientó en cada circunstancia y me estimuló para continuar en esa búsqueda. Cada vez que me encontraba con la hermana, en una consulta o en sus seminarios, era un momento de remanso para mi corazón, porque me ayudaba a comprender que cada experiencia vivida era para mi crecimiento interior. Allí, siempre estuvieron presentes mis hermanos y hermanas compartiendo sus propias vivencias, siendo un gran incentivo y aliento para mí.

La gran enseñanza que me entregó es que la espiritualidad se vive en el día a día, se vive trabajando con conciencia cada experiencia que la vida nos presenta, asumiéndola, experimentándola y metiéndose en ella plenamente, observándonos constantemente con un alto compromiso con nuestro crecimiento interior.

Lilananda me entregó sus enseñanzas a partir de su propia experiencia de vida, me mostró cuál es el camino y me brindó, con humildad, las herramientas para asumirlo. Ella es un ejemplo de entrega total a su ser interior y su sabiduría surge de su propia transformación.

Gracias por compartir conmigo, por acompañarme en mi proceso. Agradezco al universo por haberme dado la oportunidad de conocerla y por tener el privilegio de recibir sus enseñanzas.

Sé que todavía tengo mucho que aprender pero hoy tengo la certeza y la claridad de que este es el camino y esta gran enseñanza me la ha dado usted!!!!

Con mucho amor.

Gabriela Vázquez – Agny (Buenos Aires, Argentina)

Lilananda es una luz que llegó a mi vida en el momento en que más la necesitaba, en el 2005 cuando atravesaba por momentos difíciles. Como dicen “el maestro llega cuando el discípulo está listo” y así fue para mí. Ella me ha orientado amorosamente, respetando mis procesos y guiándome con una sabiduría infinita. Mi vida ha tenido una transformación profunda y continúo en mi proceso de su mano, acompañada por los hermanitos que tanto quiero, mi familia espiritual. También me ha enseñado a asumir mis experiencias y aprender para crecer, para caminar en libertad y amor.

Me siento privilegiada cada vez que estoy cerca a ella, ya sea en sus seminarios, en sus consultas personales o en el maravilloso sadhana, definitivamente es una bendición del universo tenerla cerca. Cada encuentro es una fiesta, es una celebración, meditación y aprendizaje maravillosos. Me siento muy feliz de poder contar con Lilananda y desde lo más profundo de mi ser le doy gracias por su inmenso amor.

Jéssica Pérez – Yaná (Bogotá, Colombia)

Fui por primera vez a una consulta con Lilananda hace tal vez 7 años y me sentí muy a gusto con su maravillosa energía. Ella ha sido el ser que más me ha ayudado en mi proceso personal, pues sus consejos y lo que me ha enseñado han colaborado para hacer mi trabajo interno de una manera armoniosa y no tan dolorosa como lo hubiese sido si no hubiera estado con ella. Hoy satisfactoriamente puedo contarles que he crecido muchísimo en mi proceso interno y que he vuelto a nacer en muchos aspectos de mi vida.

Laura Cobos (Bucaramanga, Colombia)